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La Rabia

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Perro rabioso

Como todos sabemos la rabia es una enfermedad infecciosa que transmiten los perros. Es conocida desde hace siglos, pero recién en el año 1880 el científico Louis Pasteur, identificó al virus que causa la enfermedad.

La rabia está presente en casi todo el mundo, menos en la Antártida y en las Islas Británicas.

¿Sólo a los perros afecta la rabia?
En realidad la rabia puede atacar tanto a animales salvajes como a los domésticos. Siendo los perros los principales afectados por esta enfermedad. Por desgracia, la rabia no es una enfermedad exclusiva de los animales, los humanos también estamos expuestos a contraerla. Con una simple mordida de un animal infectado basta para contagiarnos, ya que el virus de la rabia se aloja en su saliva. Pero gracias a la difusión de la gravedad de esta enfermedad, es que la gran parte de nuestras mascotas están vacunadas contra este virus. Los que sí representan un peligro, son los perros callejeros. Por desgracia, cada vez son más los perros, que por diferentes causas, a veces consecuencia de la insensibilidad de algunas personas, que no tienen hogar y deambulan por las calles.

No debemos olvidarnos de los murciélagos, estos animales son portadores del virus. Por eso es importante evitar el contacto con ellos para evitar un posible contagio.

¿Cómo nos damos cuenta si nuestro perro tiene rabia?
Los síntomas comienzan a manifestarse luego de uno o dos meses después de haber ingresado el virus al organismo.
La rabia ataca al sistema nervioso del animal, por lo tanto, los síntomas de un perro afectado tienen que ver con trastornos nerviosos o de conducta.
Por lo general, los primeros síntomas que presenta un perro infectado son:

  •  Aislamiento
  • Fiebre
  • Nerviosismo y ansiedad
  • Cambios en la conducta

Pero luego de dos o tres días, y dependiendo del efecto del virus en el cerebro, los síntomas se tornan más graves y el animal puede desarrollar uno de estos tipos de rabia:

  1. Rabia furiosa; Se caracteriza por la irritabilidad del animal. Está todo el tiempo activo, prácticamente no descansa y se vuelve muy sensible a los ruidos y a las luces. También puede mostrarse desorientado y convulsionar. Esta etapa dura una semana aproximadamente, luego el perro muere.
  2. Rabia Paralítica; el perro puede desarrollar este tipo de rabia después de la rabia furiosa o luego de los primeros síntomas. Como su nombre lo indica, los músculos se paralizan, sobretodo los de la cabeza y cuello. Siendo imposible para el perro algo tan simple como tragar o cerrar su mandíbula. A veces el diafragma se ve afectado por la parálisis y el animal muere por insuficiencia respiratoria.

¿Existe tratamiento?
Desafortunadamente, no. Salvo que ni bien lo hayan mordido se le aplique un antiviral fuerte. Pero una vez que el animal ha sido infectado, la muerte es inevitable. Por eso la mejor manera de prevenir la rabia es vacunando a nuestros perros desde chiquitos y respetando el cronograma de vacunas.

Y recuerda que si tienes pensado viajar con tu perro, es requisito indispensable para ingresar a otros países, presentar entre otros, el certificado de vacuna antirrábica.

Cuidar de nuestras mascotas y velar por su salud es nuestra responsabilidad. Tanto hacia ellos como para con el resto de la sociedad. No lo olvides!